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TWITTER “ARDE”: “4/6 meses no son un poco jovencitos para empezar a comer junto al Smartphone?”

Algunos lectores del blog estos días han comentado en Twitter varios temas MUY INTERESANTES a raíz de la última entrada sobre el juego que contendrá la APP babyacome. Aprovechando estos comentarios, creo que son una buenísima oportunidad para aclarar algunas cosas sobre la alimentación complementaria a la lactancia, es decir, el momento crucial en que nuestros bebés empiezan a comer.

Uno de los comentarios desaprobaba la APP babyacome, proponiendo una pregunta interesante: ¿Comer con 4/6 meses junto a una Tablet no es demasiado pronto? Otro comentario añadía que de 0-6 meses solo LECHE.

Bien aquí hay dos cuestiones a aclarar. Por un lado:

¿Cuándo se empieza con la alimentación complementaria a la lactancia?

Sobre este tema las recomendaciones y apoyo científico está bastante claro, por lo que no me extenderé. Simplemente si que es necesario distinguir entre qué tipo de lactancia se está llevando a cabo, pues por la lactancia no se entiende solo lactancia materna, sino que también la lactancia artificial es decir con leche de fórmula.

  1. En caso de lactancia materna exclusiva la recomendación es a partir de los 6 meses. Por tanto el comentario “de 0 a 6 meses solo LECHE” no iba desencaminado, pero no se ha tenido en cuenta la otra opción, la lactancia artificial. Y es que esperemos que en el futuro esta opción sea la mayoritaria, pues para ello la sociedad está trabajando, pero por muchos motivos y muchos de peso, la lactancia artificial es hoy en día otra opción válida, que escogen o necesitan muchos padres y madres.
  • En caso de lactancia artificialse puede comenzar entre los 4 y 6 meses. Aquí ya depende del desarrollo y de las necesidades de cada niño. En mucha ocasiones en este caso, los pediatras recomiendan empezar con los cereales sin gluten en forma de papilla utilizando una cuchara. El motivo de esta edad de comienzo y esta distinción entre lactancia materna y artificial, sí que tiene base científica. Según el conocimiento de nutrición actual a partir de los 6 meses la leche, sigue siendo el alimento más importante, pero no aportaría las cantidades óptimas de todos los nutrientes, por lo que se recomienda ir añadiendo otros alimentos que los vayan aportando. La diferencia entre la lactancia artificial y la lactancia materna, es que ésta tiene más nutrientes y más adaptados a las necesidades del bebé humano, por lo que por sí misma cubre las necesidades hasta los 6 meses, (posiblemente incluso más), aunque se ha visto en varios estudios que niños con lactancia materna exclusiva a partir de los 6 meses pueden desarrollar un déficit de hierro.

Dejo aquí las recomendaciones de la AEpap (asociación valenciana de pediatría de Atención Primaria).

Por otro lado, el tema de si el niño es demasiado para utilizar una herramienta digital con él:

Como ya he desarrollado más detenidamente en otra entrada en este blog, iniciar la alimentación complementaria a la lactancia tiene un sentido EDUCACIONAL importante, casi más que nutritivo. Y es que el inicio de la alimentación como complemento a la lactancia es uno de los dos MOMENTOS CRÍTICOS para que el bebé desarrolle una actitud positiva ante el acto de comer. Otro es hacia los 2 años de edad. Muchos niños que en esta etapa han sido forzados por la preocupación y ansiedad de los padres y madres por la buena nutrición del bebé, han desarrollado a posteriori problemas para comer por este motivo. Son los famosos y numerosos niños “mal comedores”, sin hablar de otros múltiples problema que en el futuro se pueden desarrollar si se asocia el momento de comer con algo negativo (tanto para los padres y madres como para los niños).

Por tanto la idea de proponer un juego, muy sencillo, como habréis podido ver, aprovechando las nuevas tecnologías, podría ser un formato atractivo y accesible tanto para los padres como para los bebés. Sería la versión moderna del famoso juego del “avión”. Además de aportar una guía día a día o para utilizar en determinados momentos de “desesperación”. Es decir, como incentivo a la paciencia y como asociación al juego de este momento.

Además, se plantea si no será demasiado pronto exponer a un bebé a un dispositivo digital. Es una buena pregunta. Posiblemente requiera en el futuro estudios que nos puedan aclarar esta y otras muchas cuestiones acerca de la relación que los seres humanos tenemos con las nuevas tecnologías. La realidad es que los bebés nos ven a nosotros utilizarlas y es lo que les llama la atención. De hecho nuestros hijos, los “nativos digitales”, ya nacen sabiendo utilizar la tecnología. Es nuestro mundo, es nuestra cultura. El planteamiento de todas formas es razonable. Alguna sociedad científica se ha lanzado a realizar alguna que otra recomendación. En este caso os incluyo en formato de tabla unas recomendaciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad sobre Actividad Física para la Salud y Reducción del Sedentarismo, donde no se recomienda en niños menores 2 años pasar tiempo delante de una pantalla.

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Pero tengo que decir que una cosa es dejar a un niño menor de 2 años PASAR TIEMPO delante de una pantalla y otra muy diferente es utilizar una pantalla (en este caso un juego) para incentivar el acto de comer, tiempo que no debería ir más alla en cualquier caso de los 25-30minutos y además INTERACTUANDO CON NUESTROS HIJOS.

Me gustaría saber si he aclarado estos puntos. Por favor escribidme y podremos seguir debatiendo al respecto. Esto nos ayudará en el desarrollo de la APP BABYACOME.

Bibliografía:

  1. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Actividad Física para la Salud y Reducción del Sedentarismo. Recomendaciones para la población. Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS. Madrid, 2015.
  2. Asociación Española de Pediatría. Manual de la Lactancia Materna. De la teoría a la práctica. Editorial Panamericana, Edición 2009.

 

Alimentación complementaria: “Objetivo educativo más que nutricional”

La información que se suele facilitar en los Centros de Salud sobre la alimentación del niño en el momento del destete, habitualmente resulta bastante farragosa, con multitud de indicaciones y normas que por un lado cuesta explicar a los profesionales  y por otro, entender a las madres y padres que acuden a las consultas, sin neurotizarse. Tras hacer una pequeña encuesta de opinión al grupo de madres al que pertenezco, he llegado a la conclusión que la experiencia vivida ha sido similar y “para vivirla”, por lo que he decidido bautizar esos documentos  informativos como  ” la famosa hoja que te da la enfermera “.

Esas indicaciones contienen mucha información y en la mayoría de ocasiones con alta calidad científica, sin embargo, no se trasmite la esencia de lo que significa introducir la alimentación complementaria a la lactancia, es decir que el niño APRENDA A COMER. Porque sí, este es el objetivo esencial, es decir, el objetivo NO ES NUTRICIONAL, ya que con la leche y un suplemento de hierro, estas necesidades estarían cubiertas, sino que el verdadero objetivo es EDUCACIONAL. Objetivo que padres madres deben plantearse a medio largo plazo cuando se empieza a ofrecer los primeros alimentos al bebé: ¿Qué queremos conseguir? Un niño que a los 2-4 años sólo coma papillas y triturados finos, que haya que dárselo y además ponerle los dibujos para que coma algo o por el contrario que desde el inicio entre los 6-8 meses aprenda a comer comida normal, la que come el resto de la familia, por sí solo, aprendiendo a masticar. Pues bien, el camino lo elegimos nosotros, las madres y padres, pues sea cual fuere por el que optamos,  el niño acabará aprendiendo a masticar (yo no conozco ningún caso de persona humana que no sepa por mucha papillas que haya tomado). Sin embargo es muy distinto tener un niño que a los 2-3 años ya toma sus propias decisiones respecto a la comida que prefiere, masticando y deglutiendo alimento sólido correctamente, experimentando con texturas y sabores y comiendo por sí sólo lo que come el resto de la familia o por el contrario un niño que se lleva todo a la boca por si sólo menos lo que se come.

El prestigioso pediatra Carlos González lo explica muy bien y con más gracia. Si tenéis un poco de tiempo merece la pena escucharlo. Os dejo el enlace

“>alimentación libre de papilla

App babyacome: el juego para bebés entre 4 a 6 meses

Dejo abajo el acceso a la presentación en powerpoint donde explico brevemente como será el juego diseñado para bebés entre 4 y 6 meses. Basado en estudios científicos sobre Psicología del Desarrollo, consistirá en captar la atención del bebé a través de visualizar su propia imagen (los bebés a esta edad se quedan fascinados por los espejos). ¿Cómo lo haremos? A través de captar la imagen del bebé con la webcam. El niño seguirá su imagen y querrá imitar al “Osito Komoto” al que ayuda a comer la “Mariquita Kasilda”. Estos son dibujos de contraste, especialmente diseñados y adaptados al desarrollo visual de los  bebés de esta edad.

Finalmente a modo de premio, cuando se termina de comer un alimento, es decir, una vez superado el 1º nivel del juego, se produce automáticamente una foto del be´be con la forma del alimento que ha comido. En caso contrario, también se puede seguir avanzando, pero la foto que saldrá será la del bebé rechazando el alimento. Estas fotos directamente irán formando el álbum de la comida, donde se relatará gráficamente la historia de aprendizaje del bebé y la comida. Os invito a echar un vistazo, no dejes de ver la presentación. Espero que os resulte interesante —¿Alguna sugerencia?

Babyacome pantallas juego

¿Estamos los profesionales preparados para aconsejar y orientar sobre blw como sistema para comenzar a enseñar a comer al bebé?

Se empezaron a proponer cambios en las pautas de alimentación de los bebés a medida que se descubría como “funcionaban” algunas enfermedades, en el siglo pasado, es decir no hace mucho tiempo. Antes, la alimentación era gestionada por la familia en función de las experiencias que hubieran ido adquiriendo en cuestiones de crianza y dependiendo sobre todo, de los alimentos que tenían a su alcance.

A partir del avance médico en cuestiones pediátricas, el enfoque sobre crianza y cuidados se medicalizó, de forma que la alimentación complementaria se dirigió en la mayoría de los casos a la prevención de algunas enfermedades de unos pocos bebés que posteriormente se generaliza a todos, no estando demostrado en todas las ocasiones la efectividad de estas pautas. Incluso se cometieron algunos errores que hoy por hoy se podrían relacionar con el aumento de la obesidad infantil. Estos errores se podrían resumir en los siguientes puntos:

  •  Una gran variabilidad en la práctica clínica y la consiguiente confusión entre la población. Pues cada profesional, cada centro de salud, cada protocolo se basa en la adaptación particular de unas recomendaciones muy generales dadas por la OMS y distintos grupos de expertos. De ahí la famosa frase de las mamás y papás en el parque: ¿ya le das plátano? Pues a mi me dijeron que hasta los 8 meses ni hablar…
  • Lo habitual de dar pautas muy concretas sobre tipo de alimentos, cantidades y tiempos durante el primer año (la famosa “hoja que te da la enfermera”) y después a partir de aquí se deja a la familia un tanto desamparada, sin haber introducido costumbres y hábitos saludables en cuestión de alimentación para toda la familia, nos quedamos un poco a merced del mercado publicitario.
  • No se contempla permitir la autorregulación del bebé.
  • Tampoco se le da importancia a las habilidades que va adquiriendo el bebé en su desarrollo en relación con la alimentación, y que no son iguales para todos los niños con los mismos meses.

Por todo esto hace ya muchos años, en el norte de Europa, una corriente de familias “antinormativa”, pensaron que la alimentación de los bebés debía estar más adaptada a la naturalidad que supone que un bebé comience a interesarse por los alimentos y a comer por si mismo, y por consiguiente hayan establecido el BLW con resultados muy satisfactorios.

Conclusión: Entonando el “mea culpa”

Sin embargo, aún en la actualidad, conociendo los errores cometidos en el pasado y que en posiblemente se traducen en las preocupantes tasas de obesidad infantil,  constatados los buenos resultados obtenidos por otros métodos, los profesionales seguimos “tirando” de protocolos adaptados procedentes de recomendaciones muy genéricas y posiblemente por falta de tiempo en la mayoría de ocasiones (algunas otras también por comodidad) dejamos de aprovechar este momento crucial para EDUCAR no solo al bebé que empieza a comer sino al resto de la familia (donde se alimenta el bebé) en hábitos saludable y dieta equilibrada.

¿Qué podemos hacer como padres y madres ante esta situación?

Buscar ayuda de profesionales que resuelvan estas dudas y estén abiertos a otras experiencias por otro lado suficientemente avaladas por la experiencia de años como es el método blw, usar herramientas adecuadamente desarrolladas que nos puedieran orientar y ayudar (folletos explicativos adatados al blw, consultar blogs de expertos, una APP sobre alimentación complementaria adaptada que recoja recomendaciones de expertos y método blw) por ejemplo. El caso es no dejar de informarnos adecuadamente sobre este tema y poder tener el apoyo práctico para que el bebé según su desarrollo, sus preferencias (y también a las nuestras) consiga comer de forma saludable a la vez que establecemos una alimentación equilibrada para toda la familia.

Para empezar os dejo este folleto publicado por la Health Promotion Unit irlandesa ya hace unos años, pero plenamente vigente, sobre alimentación complementaria a la lactancia donde vemos ya por lo pronto en la portada a un niño que come solo (con utensilios adaptados a él) y con un plato en el que los alimentos están troceados (no en papilla). Está en inglés (“sorry”). Si os interesara me lo podéis pedir (lo tengo en castellano escaneado procedente de una traducción realizada por el grupo SINA que ahora ya no está disponible en en su página web). El contenido de la APP babyacome estará basada en este método a caballo entre el blw y la famosa hoja de normas que nos dan en los centros de salud (por otro lado basada en recomendaciones de expertos). Espero que os resulte de interés.

folleto sina

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Biliografía

Moreno JM, Galiano MJ, Dalmau J. Alimentación complementaria dirigida por el bebé (“baby-led weaning”) ¿Es una aproximación válida a la introducción de nuevos alimentos en el lactante? Acta Pediatr Esp. 2013; 71: 99-103.

Espín Jaime B, Martínez Rubio A. El paso de la teta a la mesa sin guión escrito. Baby led weaning: ¿ventajas?, ¿riesgos? En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 59-66.

 

BLW: Método adaptado al desarrollo de cada bebé ¿Cuándo empezamos de forma segura?

Este es el fundamento del método, y es que aunque normalmente se habla de los 6 meses como momento adecuado para aplicarlo, el inicio depende más de los logros en cuestión de desarrollo de cada bebé, más que de la edad, pues no todos consiguen hacer según que cosas a la misma edad y esto es lo normal, lo que pasa en la realidad.

Por tanto, ¿cuándo podemos comenzar a aplicar el BLW para introducir los alimentos de forma complementaria a la lactancia con nuestro bebé?

  1. Cuando el bebé logre sentarse
  2. Use las manos de forma coordinada para explorar objetos
  3. Otras habilidades necesarias que se resumen en la siguiente tabla, procedente de un estudio con 3022 bebés entre los 4 y 24 meses, en el que se vio que entre los 4 y 6 meses sólo algo más de la mitad eran capaces de coger con las manos el alimento y llevárselo a la boca, frente a casi el 98% (es decir prácticamente todos los bebés) entre los 7-8 meses.

imagen

Dos de las principales dudas y miedos que les entran a las madres y padres a la hora de aplicar este método es :

  1. ¿Existe riesgo de que el niño se atragante si realmente no está preparado?
  2. ¿Se alimentará mal mi bebé si le dejo libremente elegir los alimentos y comer la cantidad que el prefiera?

Esta dos dudas las intentaré resolver en el siguiente post. ¿Interesante? Dadle a me gusta y estad atentos al final de la semana resuelvo estas dudas.

Bibliografía de interés:

  1. Espín Jaime B, Martínez Rubio A. El paso de la teta a la mesa sin guión escrito. Baby led weaning: ¿ventajas?, ¿riesgos? En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 59-66.
  2. Carruth BR, Ziegler PJ, Gordon A, Hendricks K. Developmental milestones and self-feeding beha- viors in infants and toddlers. J Am Diet Assoc. 2004;104(1 Suppl 1):S51-6.

 

Alimentación complementaria a la lactancia

Cuando llega el momento que   el bebe tiene que empezar a comer alimentos a parte de la leche, a las madres y padres nos entra una crisis existencial…y es que este no es un tema sencillo, ya que normalmente nos preocupa no sólo que el niño esté correctamente alimentado (que lo va a estar porque el alimento principal continua siendo la leche, ya sea materna o biberón), también que el bebé coma aquellos alimentos para los que está preparado y que le sienten bien (es decir tema de alergias e intolerancias). Además claro, ya de paso nos encantaría que en un futuro el niño comiera de todo e incluso tuviera curiosidad por probar nuevos sabores y texturas….y claro esto implica enseñar al bebé desde el inicio, ya que es cuestión de educación, tiempo y mucha paciencia en la mayoría de ocasiones, pero sin duda alguna encontrar un método que nos ayude a conseguirlo, sería estupendo…y si ya de paso poco a poco el resto de la familia mejora los hábitos a la hora de comer (ya que el ejemplo de los adultos para el bebé es importante) pues resultaría incluso una inversión para el futuro en salud.

Este momento es  CRÍTICO , es una OPORTUNIDAD para decidir sobre la alimentación futura de nuestro hijo. Tomarnos por tanto un tiempo para informarnos y decidir como vamos a afrontar este periodo, y que es lo que queremos conseguir, no es perder el tiempo y sí es ganar en salud futura.